Julius Shulman

visual_acoustics_xlg

Hace unos 4 años se estrenó una película documental sobre Julius Shulman, quien fuera quizás el fotógrafo de arquitectura más famoso de las décadas de la posguerra y hasta el surgimiento de la posmodernidad y que estuvo activo hasta poco antes de su muerte, a los 99 años de edad.

092850_shulman_GEM_

Esa película, titulada “Acústica Visual” la proyectaron ayer en el Colegio de Arquitectos de Cataluña seguida de un pequeño foro con la presencia de dos destacados fotógrafos de arquitectura en España: Adrià Goula y Duccio Malagamba. El filme documenta la obra fotográfica de Shulman sobre la tesis de que mientras los arquitectos modernistas afincados en la costa oeste de los Estados Unidos y en particular en Los Ángeles, creaban su interpretación de la modernidad, a través de un lenguaje propio y un sistema constructivo característico, que representaba al sistema de vida optimista que se desarrollaba en esa parte del mundo en la posguerra, Shulman lo dio a conocer “creando” la imagen de aquel movimiento.

julius-shulman-chuey-house-1958 Richard Neutra's Kaufmann House. shulman_julius_14_2001

Los arquitectos viven y mueren en las imágenes que se toman de sus obras” se escucha decir en los primeros minutos del filme y ese es el espíritu que se mantiene a lo largo de todo su metraje. Shulman dedicó toda su vida a inmortalizar tanto a arquitectos como arquitecturas que hoy viven en nuestra memoria sin haberlas visitado jamás, porque hay que reconocer lo que sabiamente decía Adrià Goula en la pequeña mesa redonda final: “La gran mayoría de la arquitectura que conoce un arquitecto y con la que se ha educado, la ha conocido a través de la fotografía” y en ese sentido Shuman fue el maestro que nos enseño la obra de Richard Neutra, Pierre Koenig, John Lautner, Oscar Niemeyer, Ricardo Legorreta e incluso Frank Lloyd Wright. En todo caso, en una entrevista que le hacen al director del filme, Eric Bricker, este dice que Shulman le comentó alguna vez que él había vendido más casas que las que vendían los propios arquitectos.

V.C. Morris Gift Shop: After Julius Shulman architecture-by-julius-shulman6

Comparto lo que echaba en falta Malaganba en los comentarios finales. Para un fotógrafo, la película adolece de falta de análisis de las fotografías desde un punto de vista técnico y se centra más en la personalidad del fotógrafo, quien aparece como un anciano vital y enamorado de su trabajo y que aun teniendo que necesitar de un socio que, siguiendo sus instrucciones, moviera el equipo; lo colocara en el punto exacto para hacer la foto e incluso disparara el obturador por él, seguía a sus 90 y tantos años haciendo fotografías de calidad. Sin embargo, también creo que la crítica de Malagamba se diluye si el film se entiende, no como una película para aprender fotografía de arquitectura, sino como una mirada a la vida y obra de un fotógrafo que estaba en el lugar correcto en el momento oportuno en el que un grupo de arquitectos, que vivían un boom profesional único, pensaron que podrían sacarle partido a un fotógrafo joven e inexperto a buen precio, como explica el hijo de Richard Neutra.

julius-shulman-07

Shulman aprovechó la ola de optimismo que se vivía en Hollywood de posguerra y como le dice alguien al propio Shulman en una escena al final del filme, se hizo más famoso que Elvis. Sin embargo, siendo fiel a la arquitectura del movimiento moderno que compartió a través de sus fotos, se sintió que ya no tenía espacio con el surgimiento de la arquitectura posmoderna y prefirió retirarse, dejando en herencia a su socio en aquel momento 10.000 $ en efectivo y 60.000 $ en equipos. Un trato justo diría el socio en el film.

Advertisements

Retrato de Zigmunt Bauman

Que buenos retratos presenta siempre la portada del suplemento semanal de cultura del diario El País, Babelia. No soy lector regular de ese diario, salvo los sábados, que religiosamente lo compro para leer Babelia y en particular para gozar de su foto de portada. De echo, durante varios años coleccioné los suplementos hasta que al cabo del tiempo me di cuenta que me estaba llenando de papel periódico y que por supuesto no los volvía a ver nunca más, así que decidí tirarlos a la papelera, no sin antes escanear todas las portadas, que deben estar en algún disco duro en alguna parte de mi estudio.

Foto: Cristobal Manuel.

Foto: Cristobal Manuel.

Hoy comparto la foto de portada del suplemento Babelia del sábado pasado, 18 de enero, realizada por Cristobal Manuel. Es un retrato de medio cuerpo, sentado, del filósofo Zigmunt Bauman, que me ha seducido de manera especial. El anciano Bauman (88 años), mira la cámara fijamente con unos ojos grandes dentro de unas cavidades oscuras que contrastan con su extremada blancura resaltada por su blanca, blanquísima cabellera; su ropa oscura y un fondo difuminado que juega muy bien con la poca luz que deja colar como un halo alrededor de la cabeza del sujeto. Cada arruga, pliegue, mueca afincan lo que la mirada profunda transmite del filósofo: fragilidad, paciencia, concentración, sabiduría. Todo lo que suele asociarse a la edad de una persona que ha vivido una vida plena, incluso de preocupaciones. En todo caso, lo que me recuerda esta foto es a los ancianos de mi familia. A los que están aún con nosotros y a los que ya se fueron.  Ya solo por eso, el retrato de Zigmunt Bauman de Cristobal Manuel, a mi criterio es un gran retrato.

The cover of the weekly cultural supplement of the newspaper El País, Babelia always has good portraits. I’m not a regular reader of this journal, except Saturdays, in which I religiously buy a copy just to read Babelia and to enjoy their cover photo. In fact, for several years I collected the supplements until I realized I had been filling up with newsprint paper that I did not return to see again, so I decided to throw them in the trash, but not before scanning the covers, which must be in some hard drive somewhere in my studio.

Today I share  last Saturday Babelia’s cover photo  by Cristobal Manuel. It is a half-length portrait of the philosopher Zygmunt Bauman, which has seduced me in a special way.  Mr. Bauman (88 years), looks towards the camera with big eyes framed within a dark cavities that contrast with his extreme whiteness highlighted by its white, very white hair, his dark clothes and a blurry background that plays very well with low light the photographer left like a halo around the head of the subject. Every wrinkle, crease and grimace reflect what the philosopher’s deep look transmits: fragility, patience, concentration, wisdom…; all that is usually associated with the age of a person who has lived a full life, including concerns.

In any case, what this picture remember me is my family loved elders. Those who are still with us and those who had gone. Now just for that, the portrait of Zygmunt Bauman Christopher Manuel, in my opinion is a great portrait.

Fontcuberta frente a la censura

El siguiente set de fotografías las tomé en la exposición Deletrix en el Centro de arte Santa Mónica en Barcelona. El autor de las piezas fotografiadas es el fotógrafo catalán Joan Fontcuberta, ganador del premio Hasselblad 2013 (algunos comparan este premio con el Nóbel de la fotografía; no se si hay tal cosa, pero el Hasselblad en todo caso es muy prestigioso). Yo solo hice unas pocas fotos para dar a conocer la exposición por el mensaje que transmite y por la evidente calidad de las fotografías expuestas. Por eso es que las fotos incluidas en este post no tienen mi sello de agua.

Fontcuberta ha pasado 6 años coleccionando y fotografiando libros censurados en distintas bibliotecas de Europa y América y ahora las expone para conmemorar el día del Escritor perseguido. ¿El escritor perseguido? ….y ¿dónde hay de eso en el siglo XXI? Pues en el mundo entero, sin ir muy lejos en mi país natal, donde el gobierno de un país que fue inmensamente rico, Venezuela, impide que las editoriales y la prensa tengan acceso a las divisas necesarias para comprar papel. Impedir imprimir es otra manera de perseguir y censurar. La censura que muestra Fontcuberta puede ser fotografiada. En un artículo del periódico El País, él dice que

“El horror o la tragedia pueden ser convertidos por la imagen en algo que puede complacer los sentidos. Se trata de un efecto de arrastre que conviene evitar, si se puede. Fotografiados como las vemos, las imágenes toman distancia del hecho y se nos presentan con una distancia que mitiga la historia del dolor que hay detrás”

Otros tipos de censura requerirán otros mecanismos para ser mitigados en el tiempo.

Annie Leibovitz – Príncipe de Asturias 2013

Quote

“La verdad es que la fotografía se inventó precisamente para que cualquier persona pudiera crear una imagen. Para que cualquier persona, de cualquier clase o posición social, pudiera tener una imagen de ella misma, o de sus familiares y amigos, o de los paisajes y las vistas y las cosas que fuesen importantes para ella. El poder de la fotografía es el poder de compartir nuestras experiencias con otras personas, al margen de las diferencias temporales, geográficas, de educación y de creencias. El poder de mostrar lo que, de otra manera, no podría creerse. El poder para detener y retener esos momentos que acaecen fugazmente a nuestro alrededor.

Pero ser fotógrafo es una elección.”

Annie Leibovitz

ACTUALIZACIÓN – El fotógrafo de Marilyn

La casa de subastas Freeman’s de la ciudad de Filadelfia va a sacar a subasta un grupo de 10 fotografías de la última sesión que hizo Marilyn Monroe con el fotógrafo Bert Stern seis semanas antes de morir la actriz. La subasta será el próximo 10 de Septiembre y saldrán con un precio estimado entre los 10.000 y 15.000 dólares.

Marilyn Monroe’s nude 1962 Vogue photos by Bert Stern up for auction at Freeman’s in Philadelphia.

Seguramente la reciente muerte del fotógrafo habrá servido de motivación para subastar estas piezas que ya forman parte de la historia de la fotografía.